Para entenderlo, consideremos un rayo de luz que viaja de un medio con índice de refracción (más denso) a otro con índice de refracción (menos denso), donde . Cuando el rayo incide sobre la superficie de separación, una parte se refleja y otra parte se refracta. La dirección del rayo refractado está dada por la Ley de Snell:
Donde es el ángulo de incidencia y es el ángulo de refracción. Como , para que la igualdad se cumpla, debe ser menor que , lo que implica que . Esto significa que el rayo refractado se aleja de la normal.A medida que el ángulo de incidencia aumenta, el ángulo de refracción también aumenta. Existe un ángulo de incidencia particular, llamado ángulo crítico (), para el cual el ángulo de refracción es . Es decir, el rayo refractado se propaga tangencialmente a la superficie de separación. Para el ángulo crítico, la Ley de Snell se convierte en:
Las condiciones para que se produzca la reflexión total interna son las siguientes:1. El rayo de luz debe viajar de un medio con mayor índice de refracción a un medio con menor índice de refracción (es decir, de un medio ópticamente más denso a uno ópticamente menos denso, ). Por ejemplo, de agua a aire, o de vidrio a aire.2. El ángulo de incidencia () debe ser mayor que el ángulo crítico (). Si , el rayo de luz no puede refractarse en el segundo medio, y se refleja completamente de vuelta al primer medio, cumpliendo las leyes de la reflexión (ángulo de incidencia igual al ángulo de reflexión).





