En las ondas transversales, la perturbación o el movimiento de las partículas del medio ocurre en una dirección perpendicular a la dirección en la que se propaga la onda. Si definimos la dirección de propagación sobre el eje , la oscilación se produce en el plano .
Un ejemplo representativo es una onda en una cuerda tensa. Al mover un extremo de la cuerda de arriba hacia abajo (eje ), la onda se desplaza horizontalmente a lo largo de la cuerda (eje ). Otro ejemplo fundamental son las ondas electromagnéticas (como la luz), donde los vectores de campo eléctrico y campo magnético oscilan perpendicularmente a la dirección de avance.
En las ondas longitudinales, las partículas del medio oscilan en la misma dirección en la que se propaga la onda. Esto genera una sucesión de regiones de compresión (donde las partículas están más próximas) y regiones de rarefacción o expansión (donde están más separadas).
El ejemplo más característico es el sonido en un fluido (como el aire o el agua). Cuando una fuente sonora vibra, empuja las moléculas de aire circundantes hacia adelante y hacia atrás en la misma línea en la que viaja el frente de onda sonora.





