Cuando un rayo de luz pasa de un medio más denso ópticamente (mayor índice de refracción ) a un medio menos denso (menor índice de refracción ), el rayo refractado se aleja de la normal, es decir, el ángulo de refracción es mayor que el ángulo de incidencia .El ángulo límite (también llamado ángulo crítico) es aquel ángulo de incidencia para el cual el rayo refractado forma exactamente con la normal, es decir, el rayo refractado se propaga rasando la superficie de separación entre los dos medios.Aplicando la Ley de Snell en esta situación ():
Para ángulos de incidencia superiores al ángulo límite (), no existe rayo refractado y toda la luz se refleja de vuelta al primer medio: este fenómeno se denomina reflexión total interna.
En el esquema se observa cómo el rayo incidente con ángulo desde el medio de mayor índice () produce un rayo refractado que emerge exactamente paralelo a la superficie de separación (). Para cualquier ángulo mayor, la luz no atraviesa la interfaz y se produce reflexión total.





