Según la Ley de Faraday-Lenz, una corriente inducida en una espira se opondrá siempre a la causa que la produce. Cuando acercamos el polo norte de un imán a la espira, el flujo magnético que atraviesa la espira en la dirección del imán (entrante, si el imán está encima) aumenta. Para oponerse a este aumento de flujo, la corriente inducida generará un campo magnético propio que apunte en sentido contrario al campo del imán (saliente). Para que el campo magnético inducido sea saliente (hacia arriba, si el imán se acerca desde arriba), la corriente en la espira, vista desde el imán, debe circular en sentido antihorario.Esto implica que la espira se convierte en un electroimán con un polo norte en la cara que mira al imán, repeliéndolo y oponiéndose así a su acercamiento.
ii) El plano de la espira se aleja del polo norte de un imán.Cuando el plano de la espira se aleja del polo norte del imán, el flujo magnético a través de la espira en la dirección del imán (entrante) disminuye. Para oponerse a esta disminución de flujo, la corriente inducida generará un campo magnético propio que apunte en la misma dirección que el campo del imán (entrante), tratando de mantener el flujo original. Para que el campo magnético inducido sea entrante (hacia abajo), la corriente en la espira, vista desde el imán, debe circular en sentido horario.Esto implica que la espira se convierte en un electroimán con un polo sur en la cara que mira al imán, atrayéndolo y oponiéndose así a su alejamiento.





