La afirmación es PARCIALMENTE CORRECTA. Para analizarla, debemos estudiar por separado qué ocurre con la frecuencia y con la longitud de onda en la onda reflejada y en la onda refractada.
La frecuencia de una onda es una propiedad que depende exclusivamente de la fuente que la genera, no del medio de propagación. Cuando la onda incide en la superficie de separación entre dos medios, tanto la onda reflejada como la onda refractada conservan la misma frecuencia que la onda incidente:
Esta parte de la afirmación es VERDADERA para ambas ondas (reflejada y refractada).
La onda reflejada sigue propagándose en el mismo medio que la onda incidente. Por tanto, su velocidad de propagación no cambia. Dado que y tanto como se conservan, la longitud de onda tampoco cambia:
Esta parte de la afirmación es VERDADERA para la onda reflejada.
La onda refractada se propaga en un medio diferente, por lo que su velocidad de propagación cambia (). Aunque la frecuencia se mantiene constante, la longitud de onda SÍ cambia al cambiar el medio:
Como se conserva pero , se tiene:
Esto es consistente con la Ley de Snell, que relaciona los ángulos de incidencia y refracción con las velocidades (o índices de refracción) de cada medio:
Esta parte de la afirmación es FALSA para la onda refractada: su longitud de onda cambia al propagarse en un medio distinto.
La afirmación es PARCIALMENTE INCORRECTA. Es cierto que la frecuencia se conserva en todos los casos (incidente, reflejada y refractada). Sin embargo, la longitud de onda solo se conserva en la onda reflejada (mismo medio que la incidente), pero NO en la onda refractada, cuya longitud de onda cambia porque la velocidad de propagación en el nuevo medio es diferente.





